La nieve ha empezado a caer en Gatineau. Todavía no tanto como para impedirme ir a la piscina cada día, pero sé que ese momento llegará. Al bajar del autobús esta mañana he sentido la bofetada de viente frío en la cara y la pereza ha envuelto mis botas de piel de oveja. ¿Tanto esfuerzo en levantar cada pierna vale la pena? ¿Y si resbalo? Esta cuesta no pinta nada bien...
De vuelta de mi (auto) obligación deportiva diaria me ha dado por pensar en todos los americanos que deben votar el martes que viene. En las ciudades más sureñas no habrá excusa que valga. Al mal tiempo buen cara. Votar se vota una vez cada mucho. Así que no hay excusa que valga.
Sin embargo, en Alaska no será lo mismo. Puede que por la emoción de tener a una candidata a la vicepresidencia hagan el esfuerzo de ir a las urnas. Pero que pasa con los otros estados donde el frío corta carreteras y comunicaciones? Seamos claros, a votar siempre cuesta ir. Miles de eventos, descuidos y percances se cruzan el día de las elecciones en nuestro camino.
Puede que no en el de todos pero sí en el de muchos. Habrá propiciado este pensamiento el nuevo spot de Steven Spielberg y su troupe hollywoodiense? Seguramente no, pero a algunos seguirá dándoles pereza ir a votar por la nieve.
jueves, 30 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
Happy birthday dear Daddy!
Debe ser cosa del destino. Cuando más negro parece todo y menos confianza se tiene, cuando decides publicar una entrada en tu blog. Todo cambia.
La semana pasada dos de los antiguos clientes que teníamos en Nueva York me llamaron para ofrecerme sendos contratos como freelance. Uno será puntual, un mes haciendo un estudio de mercado de su producto y mejorando el media kit que presentan actualmente. El otro, sin embargo, se trata de una consultoría mensual (client cannot be disclosed right now).
Dadas las noticias de última hora solo me queda felicitar el cumpleaños a mi padre. En mes y medio estaré en Barcelona y ¡podré tirarle de las orejas!
La semana pasada dos de los antiguos clientes que teníamos en Nueva York me llamaron para ofrecerme sendos contratos como freelance. Uno será puntual, un mes haciendo un estudio de mercado de su producto y mejorando el media kit que presentan actualmente. El otro, sin embargo, se trata de una consultoría mensual (client cannot be disclosed right now).
Dadas las noticias de última hora solo me queda felicitar el cumpleaños a mi padre. En mes y medio estaré en Barcelona y ¡podré tirarle de las orejas!
martes, 21 de octubre de 2008
Living the blues...
Ya hace dos semanas que me mudé a Ottawa. Eso quiere decir que ya hace dos semanas que vivo en pareja. Puede que este sea el paso mas importante que he dado en mucho tiempo. Vivir en casa con mis padres era un lujo, vivir con Henri en Nueva York también. Vivir con Martin está siendo una experiencia totalmente diferente, por causas ajenas.
He tardado dos semanas en asimilar que me encuentro en el paro, de ahí que la experiencia sea totalmente diferente. Me encuentro en el paro. No tengo trabajo. Estoy desempleada. No oficialmente ya que mi permiso de trabajo en los Estados Unidos sigue vigente y al no haber vuelto a España no tengo derecho a cobrar desempleo. Pero para cualquier otro uso, lo estoy. Durante estas dos primeras semanas en Ottawa me decía a mi misma que estaba de vacaciones pero al fin ha llegado el momento (como cuando en primaria me aburría de los meses de verano) en el que ya no sé que hacer.
Mi jornada diaria podría resumirse en tres actividades: dormir, comer y hacer deporte. Lo cual ha favorecido en gran manera a desestresarme, mejorar mis habilidades culinarias y restablecer mi estado físico. Sin embargo, ahora el que corre peligro es mi estado mental.
He intentado apuntarme a clases de francés pero al no tener visado de estudiante no puedo. Sigo buscando trabajos de traductora, editora o escritora. Mi guitarra esta a punto de suplicar que deje de desafinarla. Y se ha esfumado mi inspiración. Se supone que ahora que tengo tiempo libre debería estar escribiendo relatos cortos como una loca. Sin embargo, sera la falta de actividades, pero no consigo escribir mas de diez lineas del tirón.
Cuando Martin llega de la oficina comienza mi día, aunque esta punto de terminar el suyo. Tengo que hacer algo (a parte de nadar dos horas diarias). Alguien sabe de alguien o necesita personalmente algún tipo de ayuda? Vendo intelecto por horas... Los momentos socialmente más activos son los fines de semana: Montréal, Montréal, Montréal. Por favor, alguien sabe de alguien o puede ofrecer directamente un trabajo en esa ciudad a Martin?
Hecho de menos la metrópolis. It might be the New York blues...
He tardado dos semanas en asimilar que me encuentro en el paro, de ahí que la experiencia sea totalmente diferente. Me encuentro en el paro. No tengo trabajo. Estoy desempleada. No oficialmente ya que mi permiso de trabajo en los Estados Unidos sigue vigente y al no haber vuelto a España no tengo derecho a cobrar desempleo. Pero para cualquier otro uso, lo estoy. Durante estas dos primeras semanas en Ottawa me decía a mi misma que estaba de vacaciones pero al fin ha llegado el momento (como cuando en primaria me aburría de los meses de verano) en el que ya no sé que hacer.
Mi jornada diaria podría resumirse en tres actividades: dormir, comer y hacer deporte. Lo cual ha favorecido en gran manera a desestresarme, mejorar mis habilidades culinarias y restablecer mi estado físico. Sin embargo, ahora el que corre peligro es mi estado mental.
He intentado apuntarme a clases de francés pero al no tener visado de estudiante no puedo. Sigo buscando trabajos de traductora, editora o escritora. Mi guitarra esta a punto de suplicar que deje de desafinarla. Y se ha esfumado mi inspiración. Se supone que ahora que tengo tiempo libre debería estar escribiendo relatos cortos como una loca. Sin embargo, sera la falta de actividades, pero no consigo escribir mas de diez lineas del tirón.
Cuando Martin llega de la oficina comienza mi día, aunque esta punto de terminar el suyo. Tengo que hacer algo (a parte de nadar dos horas diarias). Alguien sabe de alguien o necesita personalmente algún tipo de ayuda? Vendo intelecto por horas... Los momentos socialmente más activos son los fines de semana: Montréal, Montréal, Montréal. Por favor, alguien sabe de alguien o puede ofrecer directamente un trabajo en esa ciudad a Martin?
Hecho de menos la metrópolis. It might be the New York blues...
martes, 7 de octubre de 2008
+ 1!
Cabe decir que la cuenta atras ha resultado mas precipitada de lo que esperaba. Finalmente terminamos la edicion de las piezas culinarias y de renovacion del hogar, consegui que el Consulado Espanol validase mis traducciones e hice el examen de frances que, para ser sincera, me dejo sin ideas durante un par de horas. Una vez llegue a casa, me esperaba toda una odisea por finalizar: la mudanza en si.
El fin de semana paso por despedidas, cenas, paseos apenados con Martin y el embalaje de cajas y mas cajas. El domingo, cuando finalmente conseguimos que entrase todo en el coche, nos dimos cuenta de que cargabamos con mi casa, literalmente. Por suerte, la vision en el retrovisor era clara y nos encaminamos a Canada sobre la una de la tarde.
A las ocho llegamos a la frontera. La pareja que debia hablar con la oficial de immigracion antes que nosotros habia intentado pasar objetos ilegalmente para su comercializacion. Les hicieron darse la vuelta y volver al dia siguiente por la tarde sin la mercancia. Un informe de mala conducta quedara ligado a su pasaporte por haber mentido a las autoridades canadienses.
Cuando nos toco nuestro turno, repetimos la misma historia de nuevo. Mi empresa cerro recientemente, ante la sorpresa decidi irme dos meses de vacaciones a casa de mi novio. Por que todas esas cajas? Porque fue una decision de ultima hora. Por que no las guardo en un almacen y las recoge una vez de vuelta en NY para volar a Barcelona? Porque puede que las necesite, todavia no lo se. Cuando piensa volver a Barcelona? El dieciseis de diciembre pero saldre de Canada el doce.
Tras una hora de espera y preguntas, la oficial me entrego un informe de estancia en Canada hasta el doce de diciembre. Si me quedo mas tiempo se abrira un expediente de intento de immigracion ilegal y las autoridades policiales podran deportarme en cuanto me encuentren.
Tranquilos. El doce de diciembre ire a Nueva York, pasare cuatro dias con Kristina y Katia y volare a Barcelona el dieciseis. Tengo demasiadas ganas de pasar las Navidades en casa como para immigrar ilegalmente. Cada cosa a su tiempo y yo esperare a conseguir el permiso de residencia permanente.
Por cierto, como piensa llevar toda esta carga a Barcelona? La enviare por barco.
Supongo que no. Pero que les iba a decir? Ayer fuimos a IKEA y compramos un armario enorme para guardar todas mis cosas. Eso quiere decir que se quedaran aqui esperandome...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)