jueves, 30 de agosto de 2007

Mum's birthday!

The boss is back! Y no se trata de Bruce. Sino de Lluís. Después de la tormenta laboral, finalmente, he recibido mi nuevo contrato (con el nombre de la nueva empresa a la que pertenezco). Y, finalmente, puedo descansar. Bufffffffff... qué peso me he quitado de encima... Ayer llegó a la una del mediodía y a las cuatro me cantaba un 'bienvenida a la empresa' que casi me corta la respiración, el hombre no es un tenor pero tampoco lo hace del todo mal. Bueno, supongo que el alivio que aquello suponía nubló un poco la realidad acústica...

Después de trabajar fui con Rosa a Calico Jack's. Nuestro bar 'casi' preferido, donde preparan las mejores margaritas que jamás he probado y que, casualmente, se encuentra a cien metros de mi oficina. Y hoy vamos a celebrar por todo lo alto lo bien que lo hemos pasado juntas. Nos vamos a cenar al PRAVDA, un restaurante ruso que sirve cuarenta tipos diferentes de vodka y que, para deleite mío personal, sirve comida 'típica' del país. Algún día conseguiré visitar la tierra de mis amores y chapurrear el poco ruso que recuerdo. Hoy por el momento vamos a pasarlo bien, que me han dicho que por la noche la cosa está interesante...

¡Uy! ¡Antes de que se me olvide! Dedico la entrada de hoy a mi madre que hoy cumple... shhhhh... es un secreto... pero todavía está tan guapa como siempre, ¡que dure mucho! T'estimo molt!

miércoles, 29 de agosto de 2007

All about Rosa...

Bueno, pues ya conocí a la búlgara y, todo hay que decirlo, es guapa, simpática y solvente, así que Miguel no debe preocuparse. Trabaja en retoque fotográfico desde hace siete años en una empresa neoyorquina. Su apartamento es precioso, e impoluto. Y es adicta al café. ¡Como yo!

Anoche, Rosa y yo, volvimos a dormir en mi casa. Cuando llegó el lunes por la noche, se encontró a la madre de la familia que le tiene alquilado el piso metida en su cama. La mujer había decidido que era mejor que ella durmiese allí y Rosa en la litera de los niños... De modo que ayer, cuando aparecimos de nuevo en casa, Henri le dijo que se trajese las maletas y no hacía falta que volviese a su apartamento. Mmmmmm... ¡¡que buena idea!!

Si no fuese porque Rosa vuelve a Castellón este domingo y a partir del viernes mi habitación será un refugio de guerra... Martin viene con Yannick (+ Marie France) y Alex (+ Marie Eve). Quebecuás por todas partes, jiji, es lo que tiene Labour Day, que como nadie trabaja, ¡todos quieren viajar!

lunes, 27 de agosto de 2007

What the hell!

Anoche a las nueve y media Rosa me llamó para pedir asilo político. Los dueños del apartamento que tiene alquilado en Carrol Gardens (Brooklyn) llegaron en tropel, y sin previo aviso, y su compañera de piso le pidió que viniese a dormir a casa. Me parece perfecto que venga, para eso están las amigas, pero que no le den tiempo a proponerlo ella misma sino que se lo presenten como la mejor opción para no tener que dormir en el suelo... puede que sea a bit too much, ¿no?

Pues mañana habíamos pensado que yo me quedase a dormir en su casa después de ir a cenar y de despedida 'íntima'... A ver como nos lo montamos...

Para esta tarde hay grandes planes. Iré con Miguel a conocer a su próxima compañera de piso, una búlgara con casero siciliano, que no nos acaba de dar buena espina. Y nos acaban de decir que se incorpora un cuarto becario a nuestro grupo de aventuras: José de Granada. ¡A ver si caen algunas cervezas con él esta tarde para darle la bienvenida!

domingo, 26 de agosto de 2007

Back on the truck! Oh, yeah!

Bueno, bueno, bueno, hay que caer para remontar y eso es lo que me pasó a mí estás últimas semanas. Sin embargo, una Martín nunca se rinde y yo lo soy por partida triple. Me apellido Martín, soy del barrio de Sant Martí y mi chum se llama Martin. Una alineación perfecta de los astros...

Este fin de semana lo he pasado en grande. El viernes, Rosa era la amfitriona de una fiesta 'barra libre' en el Mad River. Nosotras cenamos con Damián en Jackson Hole (ciertamente las mejores hamburguesas que jamás he probado) y de allí nos fuimos en busca de Ander, Miguel y Leti para saborear nuestra copa preferida: el screwdriver, o lo que viene a ser vodka con zumo de naranja... Las damas nos retiramos a la medianoche, sin embargo, ellos se quedaron hasta que fueron (literalmente) quicked out of the bar por hacer el amago de encender un cigarro...

El sábado Rosa vino a comer a casa y después de remolonear de lo lindo fuimos a la house warming party del nuevo apartamento de Damián. Poco a poco vamos conociendo más gente, pero sino fuese por este cuate habría estado difícil la cosa. Los españoles tenemos la manía de hacer corrillo al llegar a las fiestas y formamos una especie de círculo infranqueable cuando el idioma hablado no es el mayoritario. No obstante, no hay objeciones respecto a ayer. Una gran noche, en la que abundaron la risas y la buena música en un top roof del Lower East Side.

Me quedé a dormir en casa de Rosa y esta tarde hemos ido al centro social La Nación a ver el Valencia - Villarreal con Miguel. ¡Qué recuerdos del Erasmus, Leeds, y el Old Bar, cuando nos reuníamos los domingos por la tarde para ver la liga española!

Por cierto, ya compramos los billetes para Barcelona. Llegamos el 20 de setiembre. Martin vuelve el 30 y yo el 7 de octubre. ¡No me lo puedo creer dos semanas en familia! Y todo gracias a Liberia, el salón del libro que este año se celebra en Barcelona, y al cual mi jefe (y yo) tenemos que ir a hacer business...

Bad times...

Llevo exactamente diecisiete días desaparecida. Justo el tiempo que mi jefe lleva de vacaciones.

Me he quedado sola en la empresa mientras él se iba a República Dominicana, París, Barcelona, Valencia y Londres. Mientras él decidía si se independizaba de la empresa o no. Mientras mi familia estaba de vacaciones en Mediana.

Tampoco he parado de hacer cosas pero la angustia a veces no me devolvía una visión demasiado optimista de mis perspectivas laborales y eso lo nublaba todo. Sin embargo, el viernes, Lluís me dijo que está todo solucionado. Y aunque no me explicó qué significa eso exactamente y cómo me atañe a mi en primer lugar, sé que son buenas noticias.

No quiero que os preocupeis. Martin ha estado muy pendiente de mí. Ander, Miguel y Rosa también. Fui al cine y a un par de conciertos con Damián. Henri se ha convertido en mi abuelo adoptivo... Tan solo no sentía que debía escribir... Porque lo que tenía que contar no eran buenas notícias pero no sabía cómo decirlo. Es horrible estar preocupada por algo que no puedes materializar.

jueves, 9 de agosto de 2007

I am a disaster...

¡Soy un desastre! Debería obligarme a escribir más a menudo... La excusa es la de siempre: le faltan horas a mi día. He tenido la misma sensación desde que cumplí los diez años... ¿Qué puedo hacer?

De hecho me gustaría poder tener mi tiempo para escribir y cuando llego a casa podría intentarlo, pero el hecho de seguir sin internet siempre (sino dependiendo de los wireless ajenos) ya me tira bastante para atrás... Y si a eso le sumamos todo el día pasando bases de datos en la oficina (a lo que se ha reducido mi trabajo en la última semana), pues creo que es bastante normal que no me apetezca explicar mi 'apasionante' vida neoyorquina. Aunque me considero una persona trabajadora, me he dado cuenta de que aquí la gente no trabaja para vivir sino que vive para trabajar... Deberé encontrar un término medio...

Además, últimamente, he notado que después de la oficina he empezado a tomar la horrible costumbre (espero que americana, y no solo neoyorquina) de ir a tomar algo. Y digo horrible porque aquí existen los happy hours, una especie de regateo del alcohol, donde de cuatro a ocho de la tarde las bebidas cuestan la mitad o tan solo un par de dólares. La verdad es que el invento funciona y los garitos se llenan bastante pero creo que mi salud no me lo agradecerá.

Entiendo que la gente necesite socializar cara a cara después de una jornada pegado al teléfono fijo, al móvil, al blackberry y al email. Pero, ¿no sería mejor hacerlo en la calle a la luz del día en lugar de encerrados en bares oscuros? Todavía es verano, pero empieza a escapársenos de las manos y no nos damos cuenta.

Por cierto, he empezado a escribir relatos cortos de nuevo, a ver si hay suerte y en invierno me viene la inspiración cuando me sienta sola y abandonada del mundo... Notícia de última hora: Henri se va dos meses a Francia a vender unas obras y visitar a amigos y familia, y yo estaré sola, tremendamente sola... y con la posibilidad de montar cenitas de amigos cuando quiera, jijijijiji...