
Que se le va a hacer, ni Leti ni yo pudimos resistirnos y acabamos entrando en Rickie's y comprando unas alas de lady bug gigantes! Tanto que nos hemos ido comiendo a la gente toda la noche! Nos han parado periodistas, turistas, locales, curiosos, pareciamos una atraccion en si, y todo porque no ensenabamos nada. Y cuando digo nada es nada. No puedo creer que las americanas puedan llevar medias de liguero, mini-micro falda y sandalias de tacon, cuando ya estamos en noviembre...