lunes, 29 de septiembre de 2008

Starting the final count-down... 7!

A penas me quedan días en Nueva York. Dentro de siete (exactamente) mi nueva residencia oficial se encontrará en Hull, Ottawa. Así que esta semana será de vértigo: maletas, trámites de última hora, recoger las traducciones oficiales para la Residencia Canadiense, finalizar las ediciones que nos quedan, despedirme de todo el mundo. Y pasear sola, por la ciudad, para que la nostálgia no sea tan acusada a partir del lunes que viene.

Ya la siento y todavía sigo aquí. Esta ciudad me tiene loquita y no puedo hacerle nada. Sin embargo, quedarse no es una opción de entre todas las que tengo. Lo mejor es recoger los bártulos y empezar de cero otra vez. Creo que la definición de nómada podría empezar a aplicarse a mi persona. Durante los últimos cuatro años no paro de cambiar mi dirección postal... De echo, últimamente no he sabido cuál dar a la hora de recibir documentos oficiales.

Por eso empiezo a acostumbrame a la nostálgia. Ya no es tan molesta como al principio aunque sigue recordandome que tengo a la mayoría de personas lejos, ausentes. Por suerte, esta vez me mudo sabiendo que no estaré sola. Por fin, Martin y yo empezaremos una vida en común.

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