lunes, 8 de octubre de 2007

Boletin de noticias...

Ya estoy de vuelta en New York. Lo he pasado muy bien estos días en Barcelona y me alegro de haber coincidido con mucha gente. Sin embargo, las vacaciones siempre son mas cortas de lo que deberían (o nos gustaría) y la vida real llama finalmente a nuestras puertas aunque sea en forma manzana gigante...

Después de hablar seriamente con algunos compañeros del master me he dado cuenta de que tras cuatro meses de prácticas, ¡no llevo ni una sola página publicada! Shame on me, ¡de verdad! He asumido que tengo que ponerme las pilas y voy a empezar a buscar medios donde pueda colaborar cobrando o sin cobrar, ya que a estas alturas ni me importa. Si quiero quedarme aquí cuando acabe mi contrato el junio que viene tengo que presentar un portfolio con artículos publicados y hasta ahora la cifra asciende a cero patatero si no incluimos El Mundet... de manera que si alguien puede ayudarme, ¡le estaré eternamente agradecida!

Estoy “buscando mi sección” como diría Roberto Herrscher, el director del master. Y estoy casi segura de que en NY va a ser Sociedad... Por eso, por si a alguien le interesa o sabe de alguien a quien le interese... el día 16 de octubre Donald Trump presenta su nuevo libro en Manhattan y voy a hacer una crónica del evento e intentar entrevistarle (algo que seria infinitamente más fácil si tengo un medio que me acredite).

By the way... el viaje fue... bien... más o menos... ¡como mínimo divertido! Salimos de Barcelona con una hora de retraso y solo tenía cincuenta minutos para enlazar en Paris con lo que cuando llegue ya llevaba diez de retraso. Por suerte había un comité de seguridad que nos llevo corriendo hasta nuestra gate sin pasar detectores ni nada. Con lo que no puse todos mis potingues estéticos en la famosa bolsita de plástico ya que en El Prat han dejado de darla...

Cuando llegue a la puerta de embarque una francesita muy maja (que nadie se lo tome a mal) me dijo que me había tocado el registro sorpresa y ¡ante mi sorpresa me quito todas las cremitas y maquillajes que llevaba! ¡Y en lugar de ponerlos en una caja con todos los demás los dejo apartados! ¡Yo no quiero ser malpensada pero me da que se los quedó ella! I can’t believe it!

Total, que llegamos a JFK, paso inmigración sin problemas y ya me veis rezando para que hubiesen perdido mi maleta... Porque esta vez pesaba treinta quilos y aquello no había quien lo moviese... Cuando la vi en la cinta transportadora empecé a gritar "es la mía, es la mía, que la coja alguien" y apareció un hombre enorme ¡que casi se cae cuando la intentó levantar! Creo que se quedó muy impresionado con mi capacidad de empacar equipajes... Después de cien metros arrastrándola ya no podía con mi hernia discal y decidí pedir un taxi.

¡Y me toco un súper taxi driver! Muy simpático me empieza a hablar, que de dónde soy, que de qué trabajo, lo típico, ¡y de golpe se pone a ligar conmigo! Me dice que es Persa (una manera sutil de elidir la palabra Irán...) y que parezco judía... Y yo, "que no, que no, que soy española y atea...”. Él, "pues te pareces mucho a las chicas de mi familia, podrías pasar por unas de ellas...". Yo, "bueno, es que tengo una cara muy internacional" (intentando quitarle hierro al asunto). Y se empieza a poner nervioso como cuando estas ligando, juro que no son imaginaciones mías, y me suelta "¿y estas sola en NY? porque yo puedo sacarte a cenar o al cine". ¿Desde cuando los taxistas se ofrecen como compañía a sus clientes? Yo me hice la despistada y empecé a llamar a todos mis amigos en plan "ya estoy aquí, cuando quedamos". Y me dijo, "bueno ya veo que tienes amigos". Y de golpe, ante mi silencio, contraatacó "soy músico, este es mi myspace, ven a nuestro próximo concierto, lo pasaras bien".

De verdad, me han pasado cosas raras pero ¡esta ralla el borde del surrealismo! Sobre todo porque mi taxista parece sacado de Bollywood. Cuando dejó la maleta en el portal del apartamento se despidió con un "llámame'' (algo improbable teniendo en cuenta que no tengo su numero de teléfono) y mi portero, que es puertorriqueño, se giro y me dijo "who the f*ck is that?" cuando siempre me habla en español. Creo que quedó traumatizado. Parece ser que la segunda etapa neoyorquina va a ser tan divertida como la primera.

1 comentario:

Rosa dijo...

Quina alegria tornar a llegir el teu blog....
Molts besitos