jueves, 6 de septiembre de 2007

I need some movement...

Después del fin de semana quebecuá me he quedado un poco baja de ánimos. Todo el día cansada. Con ojeras. Sin apetito. Y un poco, para qué mentirnos, low in spirits... Fuimos a Central Park, Times Square, The Natural History Museum, Chinatown, Little Italy, Soho, Tribecca... Tiffany's, M&M's, Fao's, Apple Store... En fin, visitamos todo lo que se puede visitar en tres días. Y hoy, por fin, me he dado cuenta de qué es lo que me pasa.

¡Necesito hacer deporte! He pasado la visita de Martin y compañía de aquí para allá y cuando se fueron me desinché como una pelota de playa a finales de septiembre. Como cuando en Barcelona dejé el trabajo, presenté la tesis del master, ya no había partidos para arbitrar y tan sólo tenía que esperar a que me llegase la dichosa DS-2019 para pedir cita en la Embajada y volar a mi New York...

Menos mal que me he dado cuenta de lo que necesito. No es sólo deporte, de todas formas. Esta semana ya he empezado a hacer de las mías: necesito estrés, dinamismo y ser la Thaïs de siempre sin tiempo para nada pero haciéndolo casi todo. El martes me apunté a clases de Business English en Saint John's University y los lunes, a partir del 17 de septiembre, iré a clases de Fundamental Economics en Henry George School. Y todo... ¿gratis? ¿Quién dijo que Manhattan era caro? Una vez encuentras apartamento y decides que comer en los fast-food de al lado de la oficina no son rentables ni para la dieta ni para el bolsillo, el resto es coser y cantar... más o menos...

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