Anoche a las nueve y media Rosa me llamó para pedir asilo político. Los dueños del apartamento que tiene alquilado en Carrol Gardens (Brooklyn) llegaron en tropel, y sin previo aviso, y su compañera de piso le pidió que viniese a dormir a casa. Me parece perfecto que venga, para eso están las amigas, pero que no le den tiempo a proponerlo ella misma sino que se lo presenten como la mejor opción para no tener que dormir en el suelo... puede que sea a bit too much, ¿no?
Pues mañana habíamos pensado que yo me quedase a dormir en su casa después de ir a cenar y de despedida 'íntima'... A ver como nos lo montamos...
Para esta tarde hay grandes planes. Iré con Miguel a conocer a su próxima compañera de piso, una búlgara con casero siciliano, que no nos acaba de dar buena espina. Y nos acaban de decir que se incorpora un cuarto becario a nuestro grupo de aventuras: José de Granada. ¡A ver si caen algunas cervezas con él esta tarde para darle la bienvenida!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
En verdad me lo inventé todo para que medejaras dormir contigo :P
Publicar un comentario