Anoche, Rosa y yo, volvimos a dormir en mi casa. Cuando llegó el lunes por la noche, se encontró a la madre de la familia que le tiene alquilado el piso metida en su cama. La mujer había decidido que era mejor que ella durmiese allí y Rosa en la litera de los niños... De modo que ayer, cuando aparecimos de nuevo en casa, Henri le dijo que se trajese las maletas y no hacía falta que volviese a su apartamento. Mmmmmm... ¡¡que buena idea!!
Si no fuese porque Rosa vuelve a Castellón este domingo y a partir del viernes mi habitación será un refugio de guerra... Martin viene con Yannick (+ Marie France) y Alex (+ Marie Eve). Quebecuás por todas partes, jiji, es lo que tiene Labour Day, que como nadie trabaja, ¡todos quieren viajar!
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